DISCONNECT
Sara escapa de su torturador; Aldo hace las paces con Michael pero paga un precio muy alto; Michael y Lincoln deciden dejar de escapar y enfrentar a sus perseguidores.
Kellerman continúa torturando a Sara. Alguien golpea a la puerta. El
gerente del hotel le informa que los huéspedes presentaron quejas por el alto volumen de su televisor. Kellerman no sabe qué responder.
Sara aprovecha la situación y quita el tapón de la bañera con los dientes. Nos enteramos de que el padrastro de Michael disfrutaba golpeándolo cuando era niño: la imagen nos muestra a Michael de pequeño, lleno de moretones y encerrado en un cuarto oscuro. La puerta se abre y aparece Aldo. Le asegura que “ya no volverá a lastimarte”. Al abandonar el lugar Michael ve a su padrastro tirado en el piso, golpeado y sin vida. Michael, conmovido, echa a correr. Kellerma escucha el sonido del agua y corre hacia el baño con el arma en la mano. La bañera está vacía. Sara aparece por detrás de la puerta, con la plancha caliente en la mano. La apoya con fuerza en el pecho de Kellerman que cae desmayado del dolor. Recoge sus cosas, rompe el vidrio de la ventana y salta.
Cae sobre un auto, suena la alarma. Kellerman se arrastra hasta la ventana pero Sara ya no está. Mahone encuentra la choza en el desierto. Hay manchas de sangre, unas ampollas de nitro falsas y huellas digitales. Michael le grita a Aldo por haberlo abandonado. Tuvo que vivir en un orfanato durante seis meses. Se niega a escuchar lo que Aldo intenta decirle: “Regresé para enmendar lo sucedido”. “No tiene solución”, responde Michael. Aldo menciona el grabador supuestamente en manos de Sara.
Kellerman verifica en varias Guardias Hospitalarias la presencia de Sara. Recibe una llamada de Kim. Miente, dice que está muerta. Kim le pide que saque una foto del cuerpo y se la envíe.
C-Note acampa junto a su familia en Dakota del norte. Bellick está demorado con la Detective Slattery. Le proporciona una versión modificada de la búsqueda de T-Bag. Michael dice que si Sara tiene algo en su poder él no estaba enterado. Tampoco sabe dónde está aunque puede comunicarse con ella. Sucre les recuerda que deberán tomar el avión en dos horas. En ese momento llega Mahone a los tiros. Aldo toma el arma de Sucre y los cubre mientras corren hacia el auto. Todos logran llegar. Aldo recibe un disparo en el estómago. Michael le pide a Sucre que los lleve al hospital.
En Dakota Dede ya no aguanta el dolor. No tienen la medicación a mano. Kacee guarda una receta extra para casos de emergencia. C-Note dice que tendrán que ir a la farmacia. La Detective Slattery no cree ni una sola palabra de lo que Bellick asegura: no haber visto a la persona que le disparó.
Entonces Bellick decide hacer algunos cambios y agrega que no se ponía de acuerdo con Geary sobre cómo llevar a cabo la cacería. Geary lo golpeó. Finge estar conmovido y dice que hará todo lo necesario para encontrar a la persona que mató a su amigo. C-Note aguarda en la puerta de la farmacia mientras Kacee compra la medicación. El farmacéutico observa la foto de la familia en el periódico. Se disculpa y entra a la parte posterior del negocio. Lincoln lee un cartel que indica hospital pero es demasiado tarde. Aldo les dice que encuentren a Sara. “Ella pondrá fin a todo esto.”
Mahone pide información sobre la patente del auto de Aldo. Recibe una llamada del hospital. Ingresa a una habitación. El Latino confiesa tener datos importantes sobre Scofield. Quiere un trato. Los hermanos dejan que el cuerpo de su padre descanse en paz en una tumba con una cruz improvisada. Mahone acepta hacer un trato con el Latino pero el hombre quiere la ciudadanía… y la quiere por escrito. Mahone le desconecta los tubos e interrumpe el suministro de morfina. La Detective Slattery informa a Bellick que T-Bag no estaba en la casa.
Le muestra un recibo de su tarjeta de crédito, manchado con sangre. El recibo apareció en las manos de Geary, su dedo mostraba el nombre de Bellick: “En su último aliento nos contó que tu lo asesinaste.” Bellick confiesa toda la verdad; incluyendo el tema del dinero de Westmoreland. La Detective no le cree. Kacee finalmente consigue la medicación. Cuando abandona la farmacia aparece la policía. Arroja la bolsa en un tacho de basura. Les dice que no sabe nada de su esposo. La siguen.
C-Note no puede hacer más que observar. Kellerman confiesa a Kim que Sara escapó. Kim está furioso. Sara llora en un baño público mientras se cose la herida del brazo. Mahone se apresura. Mientras tanto ordena interceptar el avión. “Si es necesario derribarlo, háganlo”.
El avión aterriza. Sucre está listo para partir. Michael dice que no irán. Sucre cree que se volvió loco. Le da un abrazo de despedida. Sucre y Lincoln estrechan manos. Los hermanos observan al avión despegar. Michael pregunta: ¿Estás listo?”. Lincoln le responde: “Hace años espero este momento.” “Me alegra escucharlo porque hoy es el día en el que dejaremos de escapar.” Michael y Lincoln observan un avión jet que apunta directamente al avión de Sucre. Antes de que puedan preocuparse por su destino ven a Mahone correr hacia ellos.
Bellick explica a Slattery que todo lo que tienen es circunstancial. Le hace escuchar su conversación con Geary y lo arresta. Kellerman intenta comunicarse con el Presidente desde un teléfono público. La persona que contesta la llamada dice no conocerlo. Llama a Kim y se queja. Kim ordena a uno de sus subordinados que “lo hagan desaparecer”. Michael y Lincoln están en el auto. Michael recibe una señal muy corta en su celular. Pide a Lincoln que retroceda para acercarse a una torre de transmisión. La llamada entra y… ¡Pum! Mahone choca el costado del acompañante. Los hermanos saltan del auto. Mahone se baja apuntándolos con su arma. Sara responde a la llamada de Michael. La última palabra que escuchamos es “¿Michael?”.
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